“La
demencia es la epidemia del siglo XXI , porque la expectativa de vida se ha
incrementado y el principal factor de riesgo para sufrirla es la edad”, destaca
Mangone, co fundador de la Asociación de Lucha contra el Mal Alzheimer y
alteraciones semejantes (ALMA) de la República Argentina.
“A nivel mundial, en 2010 existían 35,6 millones con demencia, que se duplicará hacia 2030 y se triplicará hacia 2050 llegando a afectar a 115,4 millones de personas”, resalta el especialista.
La
“Demencia no es locura. El cerebro de una persona con demencia es un cerebro
que se va empobreciendo, atrofiando progresivamente, presentando la disfunción
del rendimiento de la memoria y otras funciones cognitivas, seguido con
trastornos de la conducta y alteraciones en sus actividades funcionales
instrumentales (manejo de las finanzas, manejo de las cuentas de dinero, el uso
de celular, del teléfono común) hasta avanzar a las básicas y no saber cómo
vestirse, bañarse, pérdida del control de esfínteres, pérdida de la capacidad
de alimentarse, lo que lleva a la persona a una dependencia gradual y
progresiva de su cuidador (la víctima oculta) hasta la muerte”.
La
enfermedad de Alzheimer es la “forma más frecuente de demencia entre el 55-60% de las causas en el mundo,
afecta la función cognitiva (memoria, atención, capacidad de tomar decisiones),
la personalidad y la conducta”, de esta enfermedad nadie se muere, sino que las
causas de muerte son enfermedades infecciosas intercurrentes porque
terminalmente existe un deterioro del sistema inmune. Cabe resaltar que la demencia no es parte de un envejecimiento
normal.