Las
mujeres esclavas o abuelas esclavas son aquellas que cuida a sus nietos o
familiares enfermos de forma sistemática, tiene excesiva responsabilidades
familiares que exceden sus capacidades, estas mujeres no tiene libertad para
tomar decisiones, no disfrutan de su tiempo libre como ellas quisieran, apenas
tienen relaciones sociales, usualmente son mujeres que por cuestiones
culturales y familiares se sienten obligadas a asumir demasiadas
responsabilidades, por ende la mayoría de abuelas tiene miedo a quejarse y
desobligarse de las actividades que actualmente realizan, así sea una carga por
miedo a las represalias familiares y al ser maltratadas.
Este
síndrome es una enfermedad grave, que afecta a mujeres desde la adultez tardía
hasta la adultez mayor, que se encuentran
sometidas a una sobrecarga física y emocional y que origina graves y
progresivos desequilibrios, tanto somáticos como psíquicos.
Dentro
de las manifestaciones físicas que presentan las abuelas con este síndrome
tenemos: hipertensión arterial, diabetes, sofocos, taquicardias, dificultad
para respirar, mareos, hormigueos, desvanecimientos, cansancio que se puede
manifestar como debilidad y decaimiento, caídas fortuitas entre otros. También
presenta manifestaciones emocionales como: malestar general, disconfort,
ansiedad, tristeza, desanimo, falta de motivación, sentimientos de culpa por su
malestar, y en momentos de crisis piensan en el suicidio como única solución.
Es
un fenómeno muy frecuente en nuestra sociedad, sobre todo por ser una
obligación cultural y la falta de recursos económicos, entre los factores que
predisponen este síndrome tenemos: realización de trabajos o actividades extra
domésticas, además de sus obligaciones de ama de casa, cuidado de nietos,
familia numerosa, tener familiares incapacitados o enfermos a su cargo,
acumulación de obligaciones, entre otros. Este síndrome es reconocido por la
organización mundial de la salud como maltratos hacia la mujer y es importante
de tratar desde mi punto de vista ya que provoca deterioro de la calidad de
vida personal y el entorno familiar,
siendo así para las adultas mayores potencialmente mortal.
Este
síndrome es un problema con un diagnostico difícil, debido a que tanto la
paciente como la familia, niegan la existencia de este problema de sobrecarga
física y emocional, la adulta mayor cree que puede con todo y piensa que sus
malestares se debe a otra cosa. El tratamiento de esta enfermedad consiste en
liberar a la abuela de cargas, buscar un equilibrio entre sus capacidades y
responsabilidades, y ayudarlas a reconocer sus límites tanto físicos como
emocionales. Es importante tener en cuenta este post, y dialogar con sus mamas
o abuelas sobre este tipo de temas importantes para su salud mental y física.
Guijarro,
A. (2001). El síndrome de la abuela
esclava. Recuperado de:
