viernes, 17 de octubre de 2014

Autocuidado del gusto

En cuanto al gusto, se presenta perdida de las papilas gustativas de la lengua, sobre todo en lo salado y dulce, que empiezan a disminuir a partir de los 60 años y por el consumo de tabaco.  Esta pérdida del gusto por las comidas, puede originar en el adulto mayor desinterés por la comida, que ocasionaría una baja de la musculatura del cuerpo y esto desenlazaría desequilibrio y caídas, por ende es recomendable para el adulto mayor seguir las siguientes recomendaciones:

o   Comer en grupo, en familia o con amigos, esto aumentara su interés por las comidas y el apetito mejorara.
o   Acudir a un nutricionista para orientarse  mejor en la preparación de alimentos, que ayuden a que el adulto mayor sienta más el sabor de las comidas.
o   Preparar alimentos atractivos para el adulto mayor.
o   Mantener limpia la cavidad bucal y / o dentadura postiza, esto aumentara el gusto y el apetito.
o   Sirva la comida caliente, no fría ni tibia, para mantener la sensación del gusto.
o   Hacer ejercicio, ya que la actividad física favorece la digestión y estimula el apetito.
o   Beba entre 1 y 2.5 litros de agua al día, si su médico no se lo niega, para mantener la boca húmeda y mantener el apetito.
o   Coma verduras verdes, para así evitar el estreñimiento que usualmente reduce el apetito.
o   Dejar de fumar.
o   Visite a su médico para identificar problemas en el gusto.


 Referencia:

- Ministerio de la Mujer y Desarrollo social Dirección de personas adultas mayores. (2008). Autocuidado de los sentidos en las personas adultas mayores. Peru: Graficas Ausangate. 

Autocuidado de la audición

El oído es otro de nuestros sentidos principales e importante, ya que el nos ayuda a comunicarnos con los demás a través de la comunicación, oir y hablar con otros. Se dice que los mayores de 60 años tiene un 38% menos de audición y lo mayores de 85 un 60 % menos.

Usualmente la disminución y problemas de la audición en el adulto mayor son referidos por la familia, quienes se percatan, más rápido que el mismo adulto mayor. Los cambios normales que se presentan en la audición del adulto mayor son la presbiacusia (pérdida progresiva de la audición) y  el taponamiento de cerumen.

Que los cambios normales de la audición sean leves o lentos, o que sean graves y rápidamente progresivos, depende de evitar a lo largo de su vida las siguientes situación, diabetes, sífilis, otitis supurada, lesiones por traumatismo craneano, trabajar en lugares con alta contaminación sonora, consumir medicamentes como los diuréticos.

Para tener un correcto cuidado de la audición en el adulto mayor, lo adecuado sería seguir las siguientes recomendaciones:

o   Evitar exponerse a ruidos
o   Evitar usar audífonos con música a volumen alto.
o   Limpiar el oído con mucho cuidado.
o   Si desea extraer cerumen acuda a una persona entrenada para eso, y así evitar complicaciones.
o   Acuda al especialista para evaluar como escucha y ver si necesita tratamiento.
o   Si padece des sordera, considera la opción de usar audífonos especiales para oír mejor.
o   No se aplique gotas al oído sin autorización del médico.
o   Siempre este motivado para conversar, dialogar y participar.
o   Si tiene dificultades para oír dígaselo a los demás, para que le hablen más fuerte o más despacio para que lo entiendan.

Referencia:

- Ministerio de la Mujer y Desarrollo social Dirección de personas adultas mayores. (2008). Autocuidado de los sentidos en las personas adultas mayores. Peru: Graficas Ausangate. 

Autocuidado de la visión

Visión es el sentido más importante que nos orienta en el mundo, por tanto es el órgano que nos permite saber a partir de imágenes lo que está presente en el mundo y donde. Permitiendo así que nos relacionemos con el mundo y los demás de una manera eficaz.

Por ser este órgano sensitivo tan importante para la persona, cuando esta lega a su edad adulta mayor, la pérdida o disminución de la visión se vuelve una consecuencia del envejecimiento. Dentro de estos cambios normales en toda persona anciana, encontramos: disminución de la visión o visión borrosa y la necesidad del uso de lentes para leer o coser o para ver de lejos, resequedad en los ojos, parpados débiles y pesados, presenta dificultad para diferencias colores, hipersensibilidad a la luz y el resplandor y disminución de la adaptación a la oscuridad.

Estos cambios normales de la visión en el envejecimiento, originan el debilitamiento de la visión, es decir lo vuelve más vulnerable, motivo por el cual se puede generar problemas de la visión como cataras, que es el problemas más común en adultos mayores, glaucoma y degeneración macular. Para evitar que la visión se desgaste tanto o demasiado rápido, es necesario evitar demasiada exposición al sol, fumar, mala nutrición, infecciones del ojo y enfermedades crónicas (presión alta y diabetes) , ya que al tener una buena calidad de vida ayudas a que el envejecimiento solo genere cambios normales y no enfermedades.

·        Para cuidar al adulto mayor y su visión, sería bueno seguir las siguientes reglas de autocuidado:
·        Consultar al oftalmólogo periódicamente.

·        Evitar cambios bruscos de la oscuridad a la luz.
·      Iluminar adecuadamente la casa, sobre todo el dormitorio, baño y el pasadizo, dejar una luz tenue , que ayude al adulto mayor a orientarse, para así evitar caídas.
·        Evitar dejar cosas en medio del camino, que podría generar caídas.
·        Mantenga sus lentes limpios y protegidos, guárdelos en un mismo sitio para evitar olvidos o pérdidas.
·        Use correctamente las gotas artificiales y los medicamentos para la vista, nunca se auto medique.
·        Las habitaciones deben estar pintadas con colores que le permitan ver las cosas fácilmente.
·        Usar sombreros,  gorra o lentes si se va a exponer al sol.
·        Utilice una buena luz cuando vaya a leer o a realizar trabajos manuales
·        Exprese lo que siente por la alteración de su vista.
·        No se frote los ojos y lávese las manos antes de tocárselos.
·        Si conduce, evite manejar de noche, días de lluvia, y tramos largos.
·        Evite los resplandores (luz de los autos, eclipses, etc.)
·        No intente sacarse algo del ojo usted mismo.
·        Solo use lentes recetados por su oftalmólogo.

Ministerio de la Mujer y Desarrollo social Dirección de personas adultas mayores. (2008). Autocuidado de los sentidos en las personas adultas mayores. Peru: Graficas Ausangate. 


miércoles, 15 de octubre de 2014

El envejecimiento perceptivo en adultos mayores

Cuando hablamos de envejecimiento perceptivo, nos referimos al envejecimiento o deterioro de las capacidades sensoriales y por ende perceptivas en los adultos mayores, que muchas veces limitan sus actividades, reconocimiento de objetos, sonidos , olores y sensaciones externos a la persona , limitando así muchas veces la adquisición de nuevos conocimientos.

El envejecimiento perceptivo es muy diferente en cada adulto mayor, ya que depende del estilo de vida que este haya llevado a lo largo de los años, y el cuidado a su salud que haya tenido.

En cuantos a las modalidades sensoriales  que se pierde con mayor extensión en la adultez mayor encontramos la visión y la audición, en los cuales puede sufrir disfunciones o deterioro, que causan en el anciano consecuencias psicológicas y sociales graves, ya que las personas se ven limitadas al realizar sus actividades diarias, como las que hacían antes, perdiendo así su autonomía e independencia, presentando problemas de adaptabilidad. Estas dos perdidas sensoriales suelen ser las causantes del decremento o disminución general del funcionamiento de las actividades intelectuales en las personas mayores.



Otras modalidades sensoriales como el olfato y el gusto no se ven muy afectadas. En el caso del gusto la sensibilidad al sabor aumenta en el envejecimiento, es decir, se da una fuerte concentración del sabor, probablemente por esto muchos adultos mayores tienden a salar o endulzar un poco más sus alimentos. En el caso del olfato este permanece estable, hasta los 60 años, después de esta edad empieza un decremento, que varía según los individuos y el tipo de olores.

En cuanto al sentido del tacto, se sabe que en los adultos mayores se disminuye las sensibilidades, en la palma de las manos y en la planta de los pies, por eso hay que tener mucho cuidado con los abuelos, porque se pueden quemar y no sentir el dolor en ese momento, pero si posteriormente, siempre hay que mantenernos vigilantes. Los otros que vería es la sensibilidad al calor y al frio.

Estos deterioros perceptivos durante el envejecimiento, pueden originar en el adulto mayor riesgos de sufrir caídas, y también incidencia negativa en las relaciones que el sujeto establece con su entorno próximo y en la realización de sus actividades de la vida diaria, como son el aseo personal, limpieza, ver televisión, leer libros, cocinar, entre otros. Estos cambios también repercuten desfavorablemente en la adaptación del adulto mayor, desarrollo de estados de ansiedad, depresión, pérdida de autoestima, y sentimientos de aislamiento y soledad, incidiendo negativamente también sobre la estimulación cognitiva. En los posteriores post profundizare mas sobre este tema, para mayor entendimiento de todos.

Referencia: 

Muños, J. (2002). Psicología del envejecimiento. Madrid: Pirámide.

domingo, 12 de octubre de 2014

Decrementos de la memoria en adultos mayores

Cuando hablamos de memoria, es importante primero saber que existen diferentes tipos de memoria, o mejor dicho no existe una sola memoria, sino que existen varias memorias, de las cuales, cada una tiene una función especifica mnésica, en la vida de la persona.

A manera de conocimiento general mencionara cada tipo de memoria y de que se encarga cada uno, para así posteriormente indicar cuales son las memorias que se disminuye en un envejecimiento normal y cuales se mantienen igual. Dentro de los tipos de memoria encontramos:

- La memoria sensorial: este tipo de memoria se refiere a la actividad de retención instantánea de los efectos sensoriales provocados por estímulos externos, por ejemplo el sabor de la gaseosa coca cola.

- La memoria a corto plazo o de trabajo:  encargada de almacenar la información trascurrida a lo largo de un día, ésta información suele representar la actividad diaria. La duración de ésta suele corresponder a un breve periodo de tiempo, un par de minutos, por ejemplo cuando queremos anotar una dirección en un papel, generalmente después de haber anotado el registro de la información suele ser borrado. Este tipo de memoria está limitado en la cantidad de información que puede almacenarse, dependiendo de la capacidad de cada persona.

- La memoria a largo plazo: es aquella memoria en la que se encuentran almacenados todos los conocimientos, recuerdos, habilidades, información sobre el funcionamiento de los procesos cognitivos, entre otros.

- La memoria episódica: es aquella memoria que almacena hechos y acontecimientos que han ocurrido a lo largo de la vida de cada individuo (nacimiento de hijos, muerte de un ser querido, entre otros.

- La memoria semántica: es aquella memoria que se encarga de recuperar hechos y conceptos aprendidos durante la vida, sin ser necesario saber cuándo los adquirimos, por ejemplo el lenguaje, el idioma, datos geográficos, reconocimiento del significado de palabras y otros.

- La memoria explicita: es la memoria que aparece cuando la persona, quiere evocar de forma voluntaria y consiente, alguna información ya guardada anteriormente.

- La memoria implícita o procedimental: es la memoria que aparece sin que intervenga conscientemente la intencionalidad de recordar del sujeto, es decir la información aprendida aparece sola, de forma inconsciente.

- La memoria discursiva: es aquella memoria que tiene la capacidad para recordar información que se ha leído o escuchado.

- Matamemoria: es el conjunto de conocimientos, creencias y actitudes que la persona tiene sobre el funcionamiento de sus procesos mnesicos.

Como mencione anteriormente no todas las actividades mnésicas se ven afectadas por el transcurso del tiempo, las actividades en las que operan los procesos automáticos, como la memoria a largo plazo ,la memoria implícita, la memoria procedimental, memoria semántica, quedan intactas con el transcurso de los años.

A través de esta breve explicación, podemos concluir que la típica premisa “a mayor edad, menor memoria”, es totalmente falso, ya que muchas de nuestras memorias se mantienen intactas, y las que no se mantiene intactas,  solo se disminuyen, en cierta medida y no en su totalidad, y estas pueden ser conservadas y en el mejor de los casos mejoradas a través de la aplicación de estrategias de recuerdo y memoria, para buscar una mejor calidad de vida del adulto mayor en cuestión.


REFERENCIA: 

- Muños, J. (2002). Psicología del envejecimiento. Madrid: Pirámide.

La personalidad en los adultos mayores: ¿cambia o no cambia?

La personalidad son los comportamientos y reacciones repetitivas que tiene las personas frente a la resolución de problemas en su vida, estos comportamientos se forman a lo largo de la vida, es decir la personalidad se forma desde que nacemos, y se establece generalmente hasta los 30 años, edad en la que ya tienes tu personalidad consolidada.

Algunos investigadores afirman que la personalidad no cambia, ya que es una continuidad de las etapas anteriores, porque los rasgos de la personalidad permaneces estables a lo largo del ciclo vital. (Muños, 2002). Mientras que otros afirman que si hay cambios, ya que el individuo tiende a replegarse y mantener una actitud pasiva.

Algunos mencionan que la autoestima aumenta con la edad, ya que, el autoconcepto  aumenta en la medida en que la persona tiene más libertad para adoptar su rol, dado que, durante este periodo existen menos exigencias sociales, sin embargo esto no siempre sucede, ya que depende de la cultura, rol en la familia, y el trato que reciba cada adulto mayor.

Un rasgo que si se ha demostrado que se da en adultos mayores, modificando algunas veces,  la personalidad de algunos adultos mayores, este rasgo es la introversión, este rasgo aumente debido a que , los adultos mayores tiende a replegarse hacia su mundo interno con mayor intensidad, las personas se tornan más precavidas, menos impulsivas, protegiéndose más del mundo externo.

Desde mi punto de vista y lo leído sobre el tema, puedo concluir que la personalidad permanece constante hasta en los adultos mayores, pero pasa por pequeños cambios, debido a los decrementos que trae consigo el envejecimiento, como el debilitamiento del cuerpo, disminución de la visión y audición y otros, que pueden ocasionar que nuestros adultos mayores, prefieran estar solos, dando paso,  ahí, a la introversión, variable ya muy estudiada en los adultos mayores. Cabe resaltar que estos cambios se darán de acuerdo a como cada individuo perciba su entorno y así mismo, por ende el adulto mayor; será el único que decida si es necesario cambiar su forma de ser (personalidad) o si debe mantenerse como hasta ahora.



Referencia:

- Muños, J. (2002). Psicología del envejecimiento. Madrid: Pirámide