sábado, 29 de noviembre de 2014

Importancia de la intergeneracionalidad para el adulto mayor

Una generación es un grupo de individuos de una sociedad cuyo elemento de unión es sencillamente la edad. Sin embargo, el hecho de que varios individuos tengan una misma edad, muchas veces supone tener muchos otros elementos en común puesto que se ha vivido un mismo momento histórico, posiblemente se comparte unos mismos valores, y las vivencias y las circunstancias son similares.

Por lo tanto cuando hablo de intergeneracionalidad, me refiero, a la relación entre generaciones, es decir relaciones comunicativas entre niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores.

Destaco este tema porque para que el adulto mayor se sienta útil en la sociedad como un ser participativo y parte de una sociedad activa, debe ejercer actividades que lo hagan sentirse así, por ellos es importante que siendo personas con sabiduría y experiencia aprendida a lo largo de su vida , compartan este saber a las  otras generaciones que en el presente y fututo seguirán formando ´parte de su vida, ya que con solo dar un consejo u brindar una ayuda , el adulto mayor se siente parte de la sociedad y un ser útil, aumentando su autoestima y creando a la ves un envejecimiento activo.

Por ejemplo tenemos el caso de chile, quienes a través de la iniciativa que desarrollan Senda y Senama, buscan aumentar los factores protectores que permitan prevenir el consumo de drogas y alcohol en adolescentes de 5°, 6° y 7° básico (10 a 14 años) de escuelas vulnerables, a través de “mentores” que son adultos mayores. Por otra parte, la acción del voluntariado ejercida por personas mayores se visualiza como una alternativa que les permite mantener su autovalencia y fomentar su participación e inclusión social.


Si chile puede porque no otros países, lo que se necesita en este caso, son más personas que manejen el teme de adultez mayor, es decir más profesionales que se especialicen en gerontología y que quieran emprender junto a los adultos mayores un nuevo mundo de integración y participación activa intergeneracional.






Enamoramiento y adulto mayor

Para enfocar mejor el tema de adultez mayor y enamoramiento, daré a conocer primero resultados estadísticos sobre una encuesta general a adultos mayores. Los resultados son de la Encuesta Nacional sobre Calidad de Vida de Adultos Mayores y hare énfasis en las estadísticas referentes al enamoramiento y la sexualidad.

En el informe se destaca que el 62,6% de las personas mayores encuestadas cree en la posibilidad de enamoramiento en esta etapa de la vida: el 67,8% de los varones; el 58,7% de las mujeres. A medida que avanza la edad, las respuestas difieren.

Entre quienes tienen 60 a 74 años, siete de cada diez cree que es posible enamorarse en la tercera y cuarta edad: el 72,8% de los varones; el 68,5%, de las mujeres.

A partir de los 75 años, las respuestas afirmativas decrecen: solo cuatro de cada diez cree en la posibilidad de enamoramiento. Son los varones quienes mantienen más fuerte esta idea (con el 53,3%), aumentando la brecha con las mujeres (37,9%).

Estos resultados estadísticos, nos envían un claro mensaje de parte de los adultos mayores, y es que nunca es tarde para enamorarse y ejercer nuestra sexualidad. Cuando hablo de sexualidad no me refiero al solo hecho del coito, sino hago énfasis en como la persona aun afirma su sexualidad e hombre y mujer y ejerce su sexualidad en base a relaciones de pareja, sentimientos, convivencia, compromiso y como a pesar del tiempo las parejas adultas mayores siguen juntos, tal vez no todo ejerzan relaciones íntimas pero si ejercen su amor sentimental, su compañía, su atractivo y su deseo por la pareja.

El deseo por el otro, es parte importante de ejercer la sexualidad, y este aún se mantiene con la edad y el pasar de los años, ser adulto mayor no significa que se pierda el deseo por el otro, por ellos aquí quiero romper con el mito, de que un adulto mayor no ejerce su sexualidad, pues en realidad si la hace, y como se nota en las estadísticas se da en una mayor proporción en hombres que en mujeres.
Así que un adulto mayor aún puede enamorarse de nuevo y seguir con su vida sentimentalmente activa y ejerciendo su sexualidad.





Felicidad y el adulto mayor

La felicidad es uno de los grandes objetivos vitales de todas las personas. Según un estudio reciente llevado a cabo por científicos de la Universidad de Granada, publicado en 'Journal of Happiness Studies', es más probable llegar a ser un anciano feliz si se ha gozado de una vida feliz




Las personas mayores son más felices cuando lo han sido de jovenes, ya que, todo es una secuencia, ya que para ser feliz de joven has tenido que crear estrategias para tu felicidad, cuando eres adulto mayor, ya has aprendido esas estrategias y simplemente las sigues utilizando, buscando así seguir teniendo la felicidad. El ocio es uno de los factores que parece tener un peso importante en la felicidad de las personas mayores. Entretenerse en compañía de otras personas proporciona emociones positivas.

Como explica Débora Godoy, del Grupo de Investigación de Psicología de la Salud y Medicina Conductual de la Universidad de Granada y una de las autoras del estudio, "la felicidad es bastante estable en el tiempo, no es una emoción pasajera que viene y va”.

Para que un adulto mayor sea feliz plenamente, aparte de gozar de una vida feliz, los mayores deben gozar de una red familiar que los apoye, para evitar la depresión y hagan sus tareas cotidianas con normalidad. Y es que los factores que acercan a estas personas a este estado de bienestar son tener un buen balance afectivo, es decir tener y manifestar más emociones positivas que negativas, por lo tanto lo que se busca para ser feliz en la adultez mayor es que ellos mismos se sientan satisfechos en general con su vida, que se sientan capaces de realizar sus tareas cotidianas y que tengan amigos  y familiares con quienes compartir las cosas buenas de la vida.


También es de gran ayuda gozar de buena salud o  salud medianamente buena, ya que, para poder disfrutar de la felicidad en su totalidad es necesario tener vida primero, y para tener vida hay que tener salud, por ello recalco el tema de la importancia que tiene una prematura calidad de vida.


Caídas en el adulto mayor

Las caídas en los adultos mayores son muy comunes, sobre todo en aquellos que viven solos, o que no cuentan con la supervisión necesaria de sus familiares, las caídas en su mayoría son provocadas por la pérdida del equilibrio e los adultos mayores y la fuerza de mantenerse fuertes y en pie, esto es debido a la gran pérdida muscular que presentan, por ellos un elemento clave en prevenir las caídas es mantener una correcta alimentación en nuestros abuelos o padre.

Las caídas en el adulto mayor pueden traer consigo consecuencias como fractura de cadera, puede llevar a la inmovilidad y postración, aumenta la velocidad del deterioro del adulto mayor, y puede generar sobre todo miedo en el adulto mayor a volverse a caer, lo que limita las actividades de su  vida diaria.

Por ello es importante prestarle toda nuestra atención a nuestros adultos mayores y prevenir sus caídas, para que asi matengan una buena calidad de vida, podemos evitar las caídas, Promoviendo el uso de ropa y calzado adecuado, que alguien acompañe a la persona en su aseo, hay que asegurarnos que los elementos de ayuda: bastones, andador, y otros, estén al alcance de la persona mayor, hay que sentar a la persona en un sillón o silla apropiada, debemos Facilitar que los espacios estén desocupados para su correcto y beun desplazamiento e idealmente con barandas.

Así como también se deben evitar suelos húmedos y encerados, mantenga buena iluminación durante el día y alguna iluminación nocturna, se debe también marcar los bordes de peldaños con antideslizante y huincha de color para que evite resbalarse, si en caso el adulto mayor esta desorientado, coloque letreros claros de los distintos lugares de la casa (baño, dormitorio, etc.) para así evitar que caminen innecesariamente por lugares de riesgo. Estas son algunas ideas que ayudaran a cuidar mejor a nuestros adultos mayores.




Ansiedad en el adulto mayor

“La ansiedad también atrapa a las personas de la tercera edad. Numerosos estudios señalan que su incidencia es menor entre los mayores de 65 años que entre los adultos hasta esa edad. Pero, aun así, según los datos más optimistas, se considera que como mínimo el 11% de estas personas sufre algún trastorno de ansiedad, como el trastorno de ansiedad generalizada, las fobias o el trastorno obsesivo compulsivo”.

Las personas mayores viven numerosos cambios vitales, como la jubilación, los problemas de salud o la pérdida de la autonomía, que pueden generar síntomas ansiosos. Evitar el aislamiento social y ayudarles a que tengan una vida tan autónoma como sea posible ayuda a prevenir y combatir la ansiedad.

La ansiedad en sí no es un problema; es una respuesta normal ante determinadas situaciones que se le presentan a la persona. Sin embargo, cuando se genera sin una causa clara o cuando se mantiene durante demasiado tiempo, puede convertirse en un problema de salud, pasando a ser posiblemente un tipo de psicopatología.

Las causas de la ansiedad en la tercera edad pueden ser muy variadas. Por un lado, hay personas que arrastran sus problemas ansiosos desde años atrás, que pueden agravarse a edades avanzadas. Pero hay otras causas que son propias de los cambios vitales que se producen a partir de los 65 años, como por ejemplo la jubilación, el progresivo deterioro de la salud y las capacidades, la pérdida de la autonomía personal, el aislamiento social, la reducción de los ingresos económicos o la cada vez más cercana presencia de la muerte pueden provocar signos depresivos y ansiosos en muchas personas.

Diagnosticar la ansiedad en un adulto mayor suele ser muy difícil, ya que se presentan más síntomas físicos que mentales, ya que es habitual que las personas que padecen ansiedad a cualquier edad tengan dolores de barriga, musculares, de cabeza e, incluso, palpitaciones, pero ya que estos suelen ser frecuentes en el adulto mayor, estos síntomas de la ansiedad  quedan ocultos. Por otro lado, señales cognitivas propias de los trastornos de ansiedad, como la irritabilidad o la falta de concentración, también pueden pasar desapercibidos, porque muchas veces se consideran que se deben al envejecimiento.


Otra de las particularidades en las personas mayores es que es frecuente que se presente junto con patologías como las demencias,  la ansiedad es un síntoma muy habitual en quienes sufren la enfermedad de Alzheimer, el paciente puede sentirse angustiado por sus problemas de memoria o dificultades para orientarse. Estos son los tres problemas más comunes por lo que diagnosticar ansiedad en el adulto mayor puede ser complicado, por eso se debe contar con el despistaje de un psicólogo o psiquiatra experto en el tema de ansiedad en adultos mayores.


sábado, 15 de noviembre de 2014

Envejecimiento activo

Para poder envejecer manteniendo nuestra funcionalidad e independencia, es necesario tener desde jóvenes una correcta calidad de vida, lo cual, nos ayudara a vivir más plenamente en el futuro, ya que el envejecimiento activo es un secuencia de una juventud y adultez activa, todo siempre está relacionado, el antes, el ahora y el después.

Por ello, tener una correcta calidad de vida significa  tener un buen estado a nivel de la salud, alimentación, autocuidado, actividad física, estimulación cognitiva, participación ciudadana, política, social y familiar. La participación del adulto mayor es un elemento principal para el correcto desarrollo de un envejecimiento activo.

Participar es vital en cualquier etapa de la vida, y lo es especialmente en la adultez mayor, cuando se viven muchos cambios y se tiende a la disminución de las actividades sociales, aunque la vida se ha alargado mucho en las últimas décadas, y ha aumentado el potencial de la mayoría de las personas de edad para vivirla a plenitud.


Podemos participar, o ser parte activa, de la familia, de la comunidad, de las redes de amistades, de los grupos de interés común, de las organizaciones que surgen para dar respuesta a necesidades de sus integrantes. También podemos participar en la toma de decisiones en diversos niveles, entre otras muchas interacciones. En todas las formas de participación actuamos en relación con otros, dejamos de estar en soledad.

http://www.senama.cl/EnvejecimientoAct.html

Calidad de vida y adultez mayor

 La Organización Mundial de la Salud definió la Calidad de Vida como «las percepciones del individuo sobre su posición en la vida dentro del contexto cultural y el sistema de valores en el que vive, y en relación con sus objetivos, expectativas y estándares».”



La calidad de vida es una valoración global que realiza el individuo en las que considera las variables físicas, psicológicas y sociales. Es decir da un puntaje o punto de vista sobre cómo cree que esta su estado de vida actual, a nivel de salud, bienestar físico, bienestar social, bienestar psicológico, autonomía, participación social, soporte social, esta de la memoria, calidad ambiental y otros.
La calidad de vida es cuidarnos, ya sea haciendo ejercicios, teniendo una correcta alimentación, evitando estrés, evitando sobrecarga de pensamiento y trabajo, cuidando la salud como prioridad, salud tanto psíquica como física.

Si se espera tener un buen envejecimiento en la adultez mayor o un envejecimiento exitoso, es necesario empezar desde jóvenes, a cuidarnos porque así nuestro nivel de funcionalidad en la adultez mayor será mejor, permitiéndonos, ser más autónomos, tener buena salud, disfrutar de los nietos, vivir más tiempo, pero vivir más tiempo siendo independientes, que es lo que todo adulto mayor espera, para no sentirse una carga familiar y sentirse útiles en la vida diaria.


Para evaluar el estado de la calidad de vida de una persona, sobre todo de un adulto mayor es necesario que haya una  evaluación personal, es decir con el mismo adulto mayor, también debemos entrevistar al cuidador y a la familia y de ser posible a amigos cercanos. Para así poder conocer todos los puntos de vista y hacer una evaluación más extensa, variada y objetiva posible, ya que a veces los adultos mayores tienen a exagerar su males, así como también hay familiares que tratan de ocultar el estado de su familiar, por así decirlo, tratan de tapar el sol con un dedo.

Es hora de que los jóvenes recapacitemos y empezamos a cuidarnos de forma óptima, para así en un futuro tener un envejecimiento exitoso, del mismo modo debemos ayudar a nuestros adultos mayores a mejorar su calidad de vida.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Salud y adulto mayor

“La salud para el adulto mayor es concebida como un  motor que impulsa hacia la vida”. Sobre este tema Juan Pablo Araya postuló que en esta etapa de la vida la salud pasa a ser un bien de primera necesidad que no solo se asocia a la salud física, sino también a la salud psíquica, a la cual se atribuye el control del resto del organismo.




Como menciona el investigador para el adulto mayor la salud pasa a ser un bien de primera necesidad, ya que sin salud, no se pueden disfrutar de las cosas nuevas, la familia y los eventos que tengamos en esta edad, ya que para disfrutar de la vida plenamente, es mejor estar sanos para sentirnos bien, ya que, si nuestra salud se encuentra deteriorada los dolores e enfermedades nos impedirán gozar de las cosas en su totalidad. Por ello para mantener una buena salud es necesario tener una buena calidad de vida, desde jóvenes hasta la adultez mayor.

Es importante decir entonces que si  la salud es reconocida como el motor que mueve al ser humano estaría representada principalmente, por los deseos de vivir que tenga la persona (salud mental), cuando hablamos de deseos de vivir no solo está representada en querer vivir por vivir, sino que se asocia al dar sentido a la vida. Estos deseos contribuyen de mayor forma al desarrollo de una actitud responsable en la prevención de  enfermedades, y que mejor para prevenir las enfermedades que cuidarnos, alimentarnos y hacer ejercicios, es decir manejar una correcta calidad de vida, como mencione anteriormente.

La mayoría de los adultos mayores identifican que el principal aspecto para desarrollar una vejez saludable, feliz o tranquila, es contar con una salud adecuada. Se puede tener dinero, estar acompañado, pero si no se tiene salud, no se puede disfrutar de nada, ya que, la salud permite a la persona poder desempañarse y moverse con libertad o al menos sin las restricciones que impone la enfermedad. Al contrario, las enfermedades representan limitaciones o restricciones.

Es importante destacar  que para el  mantenimiento de una vejez saludable es fundamental la  participación y la realización de actividades que tengan sentido para las personas mayores. Las actividades que más aceptación tienen entre las personas mayores son las de ayudar, enseñar, aprender y servir a otros. Otro de los aspectos que contribuye a  mantener un estado saludable es desarrollar  la capacidad para disfrutar el presente. Vivir el aquí y el ahora permite mucho más allá que sobrevivir o vivir, tener la posibilidad de disfrutar (con) lo cotidiano con mayor tranquilidad.


martes, 21 de octubre de 2014

Autociodado del Tacto y la Piel

Cuando hablamos de tacto, nos referimos al órgano externo de la mano y la piel, en los adultos mayores se presentan cambios normales como; la disminución de las capacidades de sentir de la piel y las palmas de las manos, motivo por el cual se pierde la capacidad de reconocer lo que se toca, de igual forma el umbral del dolor se altera, lo que expone a la persona a causarse heridas.

Las alteración antes mencionadas en el tacto, generalmente producen en el adulto mayor, torpeza para manipular los objetos, por ello las personas adultas mayores suelen tirar o romper las cosas y esto afecta su autoestima, ya que no se siente hábiles para hacer sus actividades sin ocasionar defectos , para ello sería bueno seguir las siguientes recomendaciones:

o   Tenga cuidado cuando manipule comidas o agua caliente, porque puede no sentir la temperatura y quemarse.
o   Tenga cuidado al momento de usar los utensilios cortantes como cuchillos, tijeras, limas, etc.
o   Visite a su médico para identificar problemas del tacto o la piel.
o   Mantenga su piel limpia y lubricada, utilizando cremas hidratantes y humectantes.
o   Es bueno bañarse, por lo menos tres veces a la semana, con jabón suave, para mantener la piel cuidada.
o   No use alcohol o colonias, porque resecan la piel.
o   Lleve las manos siempre limpias.
o   Evite ropa de fibra sintética.
o   Evite golpes que afecten su piel.


Referencia:

- Ministerio de la Mujer y Desarrollo social Dirección de personas adultas mayores. (2008). Autocuidado de los sentidos en las personas adultas mayores. Peru: Graficas Ausangate

Autocuidado del Olfato

En general los cambios que se presentan el olfato, son por alteraciones que se deben a atrofia de las fibras olfatorias, traumatismo craneal, rinitis crónica, enfermedades de los senos nasales y otros. La pérdida más notoria en los adultos mayores en cuanto a la audición es la capacidad de diferenciar olores, que se presenta a partir de los 70 años, y los que son fumadores tiene aún mayor pérdida de esta capacidad.

Para mantener un buen cuidado del olfato, sería bueno seguir las siguientes recomendaciones:

o   Permanecer en la cocina al momento de preparar la comida par reaprender a sentir los olores, a recordarlos y así estimular el apetito.
o   Deje de fumar, ya que este aumenta las deficiencias del olfato.
o   Limpiarse o sonarse la nariz con mucho cuidado.
o   Limpiarse la nariz con pañuelos limpios. (papel irrita la piel)
o   Visite a su médico para identificar problemas en los sentidos del olfato.


Referencia:

- Ministerio de la Mujer y Desarrollo social Dirección de personas adultas mayores. (2008). Autocuidado de los sentidos en las personas adultas mayores. Peru: Graficas Ausangate.