sábado, 29 de noviembre de 2014

Importancia de la intergeneracionalidad para el adulto mayor

Una generación es un grupo de individuos de una sociedad cuyo elemento de unión es sencillamente la edad. Sin embargo, el hecho de que varios individuos tengan una misma edad, muchas veces supone tener muchos otros elementos en común puesto que se ha vivido un mismo momento histórico, posiblemente se comparte unos mismos valores, y las vivencias y las circunstancias son similares.

Por lo tanto cuando hablo de intergeneracionalidad, me refiero, a la relación entre generaciones, es decir relaciones comunicativas entre niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores.

Destaco este tema porque para que el adulto mayor se sienta útil en la sociedad como un ser participativo y parte de una sociedad activa, debe ejercer actividades que lo hagan sentirse así, por ellos es importante que siendo personas con sabiduría y experiencia aprendida a lo largo de su vida , compartan este saber a las  otras generaciones que en el presente y fututo seguirán formando ´parte de su vida, ya que con solo dar un consejo u brindar una ayuda , el adulto mayor se siente parte de la sociedad y un ser útil, aumentando su autoestima y creando a la ves un envejecimiento activo.

Por ejemplo tenemos el caso de chile, quienes a través de la iniciativa que desarrollan Senda y Senama, buscan aumentar los factores protectores que permitan prevenir el consumo de drogas y alcohol en adolescentes de 5°, 6° y 7° básico (10 a 14 años) de escuelas vulnerables, a través de “mentores” que son adultos mayores. Por otra parte, la acción del voluntariado ejercida por personas mayores se visualiza como una alternativa que les permite mantener su autovalencia y fomentar su participación e inclusión social.


Si chile puede porque no otros países, lo que se necesita en este caso, son más personas que manejen el teme de adultez mayor, es decir más profesionales que se especialicen en gerontología y que quieran emprender junto a los adultos mayores un nuevo mundo de integración y participación activa intergeneracional.






Enamoramiento y adulto mayor

Para enfocar mejor el tema de adultez mayor y enamoramiento, daré a conocer primero resultados estadísticos sobre una encuesta general a adultos mayores. Los resultados son de la Encuesta Nacional sobre Calidad de Vida de Adultos Mayores y hare énfasis en las estadísticas referentes al enamoramiento y la sexualidad.

En el informe se destaca que el 62,6% de las personas mayores encuestadas cree en la posibilidad de enamoramiento en esta etapa de la vida: el 67,8% de los varones; el 58,7% de las mujeres. A medida que avanza la edad, las respuestas difieren.

Entre quienes tienen 60 a 74 años, siete de cada diez cree que es posible enamorarse en la tercera y cuarta edad: el 72,8% de los varones; el 68,5%, de las mujeres.

A partir de los 75 años, las respuestas afirmativas decrecen: solo cuatro de cada diez cree en la posibilidad de enamoramiento. Son los varones quienes mantienen más fuerte esta idea (con el 53,3%), aumentando la brecha con las mujeres (37,9%).

Estos resultados estadísticos, nos envían un claro mensaje de parte de los adultos mayores, y es que nunca es tarde para enamorarse y ejercer nuestra sexualidad. Cuando hablo de sexualidad no me refiero al solo hecho del coito, sino hago énfasis en como la persona aun afirma su sexualidad e hombre y mujer y ejerce su sexualidad en base a relaciones de pareja, sentimientos, convivencia, compromiso y como a pesar del tiempo las parejas adultas mayores siguen juntos, tal vez no todo ejerzan relaciones íntimas pero si ejercen su amor sentimental, su compañía, su atractivo y su deseo por la pareja.

El deseo por el otro, es parte importante de ejercer la sexualidad, y este aún se mantiene con la edad y el pasar de los años, ser adulto mayor no significa que se pierda el deseo por el otro, por ellos aquí quiero romper con el mito, de que un adulto mayor no ejerce su sexualidad, pues en realidad si la hace, y como se nota en las estadísticas se da en una mayor proporción en hombres que en mujeres.
Así que un adulto mayor aún puede enamorarse de nuevo y seguir con su vida sentimentalmente activa y ejerciendo su sexualidad.





Felicidad y el adulto mayor

La felicidad es uno de los grandes objetivos vitales de todas las personas. Según un estudio reciente llevado a cabo por científicos de la Universidad de Granada, publicado en 'Journal of Happiness Studies', es más probable llegar a ser un anciano feliz si se ha gozado de una vida feliz




Las personas mayores son más felices cuando lo han sido de jovenes, ya que, todo es una secuencia, ya que para ser feliz de joven has tenido que crear estrategias para tu felicidad, cuando eres adulto mayor, ya has aprendido esas estrategias y simplemente las sigues utilizando, buscando así seguir teniendo la felicidad. El ocio es uno de los factores que parece tener un peso importante en la felicidad de las personas mayores. Entretenerse en compañía de otras personas proporciona emociones positivas.

Como explica Débora Godoy, del Grupo de Investigación de Psicología de la Salud y Medicina Conductual de la Universidad de Granada y una de las autoras del estudio, "la felicidad es bastante estable en el tiempo, no es una emoción pasajera que viene y va”.

Para que un adulto mayor sea feliz plenamente, aparte de gozar de una vida feliz, los mayores deben gozar de una red familiar que los apoye, para evitar la depresión y hagan sus tareas cotidianas con normalidad. Y es que los factores que acercan a estas personas a este estado de bienestar son tener un buen balance afectivo, es decir tener y manifestar más emociones positivas que negativas, por lo tanto lo que se busca para ser feliz en la adultez mayor es que ellos mismos se sientan satisfechos en general con su vida, que se sientan capaces de realizar sus tareas cotidianas y que tengan amigos  y familiares con quienes compartir las cosas buenas de la vida.


También es de gran ayuda gozar de buena salud o  salud medianamente buena, ya que, para poder disfrutar de la felicidad en su totalidad es necesario tener vida primero, y para tener vida hay que tener salud, por ello recalco el tema de la importancia que tiene una prematura calidad de vida.


Caídas en el adulto mayor

Las caídas en los adultos mayores son muy comunes, sobre todo en aquellos que viven solos, o que no cuentan con la supervisión necesaria de sus familiares, las caídas en su mayoría son provocadas por la pérdida del equilibrio e los adultos mayores y la fuerza de mantenerse fuertes y en pie, esto es debido a la gran pérdida muscular que presentan, por ellos un elemento clave en prevenir las caídas es mantener una correcta alimentación en nuestros abuelos o padre.

Las caídas en el adulto mayor pueden traer consigo consecuencias como fractura de cadera, puede llevar a la inmovilidad y postración, aumenta la velocidad del deterioro del adulto mayor, y puede generar sobre todo miedo en el adulto mayor a volverse a caer, lo que limita las actividades de su  vida diaria.

Por ello es importante prestarle toda nuestra atención a nuestros adultos mayores y prevenir sus caídas, para que asi matengan una buena calidad de vida, podemos evitar las caídas, Promoviendo el uso de ropa y calzado adecuado, que alguien acompañe a la persona en su aseo, hay que asegurarnos que los elementos de ayuda: bastones, andador, y otros, estén al alcance de la persona mayor, hay que sentar a la persona en un sillón o silla apropiada, debemos Facilitar que los espacios estén desocupados para su correcto y beun desplazamiento e idealmente con barandas.

Así como también se deben evitar suelos húmedos y encerados, mantenga buena iluminación durante el día y alguna iluminación nocturna, se debe también marcar los bordes de peldaños con antideslizante y huincha de color para que evite resbalarse, si en caso el adulto mayor esta desorientado, coloque letreros claros de los distintos lugares de la casa (baño, dormitorio, etc.) para así evitar que caminen innecesariamente por lugares de riesgo. Estas son algunas ideas que ayudaran a cuidar mejor a nuestros adultos mayores.




Ansiedad en el adulto mayor

“La ansiedad también atrapa a las personas de la tercera edad. Numerosos estudios señalan que su incidencia es menor entre los mayores de 65 años que entre los adultos hasta esa edad. Pero, aun así, según los datos más optimistas, se considera que como mínimo el 11% de estas personas sufre algún trastorno de ansiedad, como el trastorno de ansiedad generalizada, las fobias o el trastorno obsesivo compulsivo”.

Las personas mayores viven numerosos cambios vitales, como la jubilación, los problemas de salud o la pérdida de la autonomía, que pueden generar síntomas ansiosos. Evitar el aislamiento social y ayudarles a que tengan una vida tan autónoma como sea posible ayuda a prevenir y combatir la ansiedad.

La ansiedad en sí no es un problema; es una respuesta normal ante determinadas situaciones que se le presentan a la persona. Sin embargo, cuando se genera sin una causa clara o cuando se mantiene durante demasiado tiempo, puede convertirse en un problema de salud, pasando a ser posiblemente un tipo de psicopatología.

Las causas de la ansiedad en la tercera edad pueden ser muy variadas. Por un lado, hay personas que arrastran sus problemas ansiosos desde años atrás, que pueden agravarse a edades avanzadas. Pero hay otras causas que son propias de los cambios vitales que se producen a partir de los 65 años, como por ejemplo la jubilación, el progresivo deterioro de la salud y las capacidades, la pérdida de la autonomía personal, el aislamiento social, la reducción de los ingresos económicos o la cada vez más cercana presencia de la muerte pueden provocar signos depresivos y ansiosos en muchas personas.

Diagnosticar la ansiedad en un adulto mayor suele ser muy difícil, ya que se presentan más síntomas físicos que mentales, ya que es habitual que las personas que padecen ansiedad a cualquier edad tengan dolores de barriga, musculares, de cabeza e, incluso, palpitaciones, pero ya que estos suelen ser frecuentes en el adulto mayor, estos síntomas de la ansiedad  quedan ocultos. Por otro lado, señales cognitivas propias de los trastornos de ansiedad, como la irritabilidad o la falta de concentración, también pueden pasar desapercibidos, porque muchas veces se consideran que se deben al envejecimiento.


Otra de las particularidades en las personas mayores es que es frecuente que se presente junto con patologías como las demencias,  la ansiedad es un síntoma muy habitual en quienes sufren la enfermedad de Alzheimer, el paciente puede sentirse angustiado por sus problemas de memoria o dificultades para orientarse. Estos son los tres problemas más comunes por lo que diagnosticar ansiedad en el adulto mayor puede ser complicado, por eso se debe contar con el despistaje de un psicólogo o psiquiatra experto en el tema de ansiedad en adultos mayores.


sábado, 15 de noviembre de 2014

Envejecimiento activo

Para poder envejecer manteniendo nuestra funcionalidad e independencia, es necesario tener desde jóvenes una correcta calidad de vida, lo cual, nos ayudara a vivir más plenamente en el futuro, ya que el envejecimiento activo es un secuencia de una juventud y adultez activa, todo siempre está relacionado, el antes, el ahora y el después.

Por ello, tener una correcta calidad de vida significa  tener un buen estado a nivel de la salud, alimentación, autocuidado, actividad física, estimulación cognitiva, participación ciudadana, política, social y familiar. La participación del adulto mayor es un elemento principal para el correcto desarrollo de un envejecimiento activo.

Participar es vital en cualquier etapa de la vida, y lo es especialmente en la adultez mayor, cuando se viven muchos cambios y se tiende a la disminución de las actividades sociales, aunque la vida se ha alargado mucho en las últimas décadas, y ha aumentado el potencial de la mayoría de las personas de edad para vivirla a plenitud.


Podemos participar, o ser parte activa, de la familia, de la comunidad, de las redes de amistades, de los grupos de interés común, de las organizaciones que surgen para dar respuesta a necesidades de sus integrantes. También podemos participar en la toma de decisiones en diversos niveles, entre otras muchas interacciones. En todas las formas de participación actuamos en relación con otros, dejamos de estar en soledad.

http://www.senama.cl/EnvejecimientoAct.html

Calidad de vida y adultez mayor

 La Organización Mundial de la Salud definió la Calidad de Vida como «las percepciones del individuo sobre su posición en la vida dentro del contexto cultural y el sistema de valores en el que vive, y en relación con sus objetivos, expectativas y estándares».”



La calidad de vida es una valoración global que realiza el individuo en las que considera las variables físicas, psicológicas y sociales. Es decir da un puntaje o punto de vista sobre cómo cree que esta su estado de vida actual, a nivel de salud, bienestar físico, bienestar social, bienestar psicológico, autonomía, participación social, soporte social, esta de la memoria, calidad ambiental y otros.
La calidad de vida es cuidarnos, ya sea haciendo ejercicios, teniendo una correcta alimentación, evitando estrés, evitando sobrecarga de pensamiento y trabajo, cuidando la salud como prioridad, salud tanto psíquica como física.

Si se espera tener un buen envejecimiento en la adultez mayor o un envejecimiento exitoso, es necesario empezar desde jóvenes, a cuidarnos porque así nuestro nivel de funcionalidad en la adultez mayor será mejor, permitiéndonos, ser más autónomos, tener buena salud, disfrutar de los nietos, vivir más tiempo, pero vivir más tiempo siendo independientes, que es lo que todo adulto mayor espera, para no sentirse una carga familiar y sentirse útiles en la vida diaria.


Para evaluar el estado de la calidad de vida de una persona, sobre todo de un adulto mayor es necesario que haya una  evaluación personal, es decir con el mismo adulto mayor, también debemos entrevistar al cuidador y a la familia y de ser posible a amigos cercanos. Para así poder conocer todos los puntos de vista y hacer una evaluación más extensa, variada y objetiva posible, ya que a veces los adultos mayores tienen a exagerar su males, así como también hay familiares que tratan de ocultar el estado de su familiar, por así decirlo, tratan de tapar el sol con un dedo.

Es hora de que los jóvenes recapacitemos y empezamos a cuidarnos de forma óptima, para así en un futuro tener un envejecimiento exitoso, del mismo modo debemos ayudar a nuestros adultos mayores a mejorar su calidad de vida.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Salud y adulto mayor

“La salud para el adulto mayor es concebida como un  motor que impulsa hacia la vida”. Sobre este tema Juan Pablo Araya postuló que en esta etapa de la vida la salud pasa a ser un bien de primera necesidad que no solo se asocia a la salud física, sino también a la salud psíquica, a la cual se atribuye el control del resto del organismo.




Como menciona el investigador para el adulto mayor la salud pasa a ser un bien de primera necesidad, ya que sin salud, no se pueden disfrutar de las cosas nuevas, la familia y los eventos que tengamos en esta edad, ya que para disfrutar de la vida plenamente, es mejor estar sanos para sentirnos bien, ya que, si nuestra salud se encuentra deteriorada los dolores e enfermedades nos impedirán gozar de las cosas en su totalidad. Por ello para mantener una buena salud es necesario tener una buena calidad de vida, desde jóvenes hasta la adultez mayor.

Es importante decir entonces que si  la salud es reconocida como el motor que mueve al ser humano estaría representada principalmente, por los deseos de vivir que tenga la persona (salud mental), cuando hablamos de deseos de vivir no solo está representada en querer vivir por vivir, sino que se asocia al dar sentido a la vida. Estos deseos contribuyen de mayor forma al desarrollo de una actitud responsable en la prevención de  enfermedades, y que mejor para prevenir las enfermedades que cuidarnos, alimentarnos y hacer ejercicios, es decir manejar una correcta calidad de vida, como mencione anteriormente.

La mayoría de los adultos mayores identifican que el principal aspecto para desarrollar una vejez saludable, feliz o tranquila, es contar con una salud adecuada. Se puede tener dinero, estar acompañado, pero si no se tiene salud, no se puede disfrutar de nada, ya que, la salud permite a la persona poder desempañarse y moverse con libertad o al menos sin las restricciones que impone la enfermedad. Al contrario, las enfermedades representan limitaciones o restricciones.

Es importante destacar  que para el  mantenimiento de una vejez saludable es fundamental la  participación y la realización de actividades que tengan sentido para las personas mayores. Las actividades que más aceptación tienen entre las personas mayores son las de ayudar, enseñar, aprender y servir a otros. Otro de los aspectos que contribuye a  mantener un estado saludable es desarrollar  la capacidad para disfrutar el presente. Vivir el aquí y el ahora permite mucho más allá que sobrevivir o vivir, tener la posibilidad de disfrutar (con) lo cotidiano con mayor tranquilidad.


martes, 21 de octubre de 2014

Autociodado del Tacto y la Piel

Cuando hablamos de tacto, nos referimos al órgano externo de la mano y la piel, en los adultos mayores se presentan cambios normales como; la disminución de las capacidades de sentir de la piel y las palmas de las manos, motivo por el cual se pierde la capacidad de reconocer lo que se toca, de igual forma el umbral del dolor se altera, lo que expone a la persona a causarse heridas.

Las alteración antes mencionadas en el tacto, generalmente producen en el adulto mayor, torpeza para manipular los objetos, por ello las personas adultas mayores suelen tirar o romper las cosas y esto afecta su autoestima, ya que no se siente hábiles para hacer sus actividades sin ocasionar defectos , para ello sería bueno seguir las siguientes recomendaciones:

o   Tenga cuidado cuando manipule comidas o agua caliente, porque puede no sentir la temperatura y quemarse.
o   Tenga cuidado al momento de usar los utensilios cortantes como cuchillos, tijeras, limas, etc.
o   Visite a su médico para identificar problemas del tacto o la piel.
o   Mantenga su piel limpia y lubricada, utilizando cremas hidratantes y humectantes.
o   Es bueno bañarse, por lo menos tres veces a la semana, con jabón suave, para mantener la piel cuidada.
o   No use alcohol o colonias, porque resecan la piel.
o   Lleve las manos siempre limpias.
o   Evite ropa de fibra sintética.
o   Evite golpes que afecten su piel.


Referencia:

- Ministerio de la Mujer y Desarrollo social Dirección de personas adultas mayores. (2008). Autocuidado de los sentidos en las personas adultas mayores. Peru: Graficas Ausangate

Autocuidado del Olfato

En general los cambios que se presentan el olfato, son por alteraciones que se deben a atrofia de las fibras olfatorias, traumatismo craneal, rinitis crónica, enfermedades de los senos nasales y otros. La pérdida más notoria en los adultos mayores en cuanto a la audición es la capacidad de diferenciar olores, que se presenta a partir de los 70 años, y los que son fumadores tiene aún mayor pérdida de esta capacidad.

Para mantener un buen cuidado del olfato, sería bueno seguir las siguientes recomendaciones:

o   Permanecer en la cocina al momento de preparar la comida par reaprender a sentir los olores, a recordarlos y así estimular el apetito.
o   Deje de fumar, ya que este aumenta las deficiencias del olfato.
o   Limpiarse o sonarse la nariz con mucho cuidado.
o   Limpiarse la nariz con pañuelos limpios. (papel irrita la piel)
o   Visite a su médico para identificar problemas en los sentidos del olfato.


Referencia:

- Ministerio de la Mujer y Desarrollo social Dirección de personas adultas mayores. (2008). Autocuidado de los sentidos en las personas adultas mayores. Peru: Graficas Ausangate. 

viernes, 17 de octubre de 2014

Autocuidado del gusto

En cuanto al gusto, se presenta perdida de las papilas gustativas de la lengua, sobre todo en lo salado y dulce, que empiezan a disminuir a partir de los 60 años y por el consumo de tabaco.  Esta pérdida del gusto por las comidas, puede originar en el adulto mayor desinterés por la comida, que ocasionaría una baja de la musculatura del cuerpo y esto desenlazaría desequilibrio y caídas, por ende es recomendable para el adulto mayor seguir las siguientes recomendaciones:

o   Comer en grupo, en familia o con amigos, esto aumentara su interés por las comidas y el apetito mejorara.
o   Acudir a un nutricionista para orientarse  mejor en la preparación de alimentos, que ayuden a que el adulto mayor sienta más el sabor de las comidas.
o   Preparar alimentos atractivos para el adulto mayor.
o   Mantener limpia la cavidad bucal y / o dentadura postiza, esto aumentara el gusto y el apetito.
o   Sirva la comida caliente, no fría ni tibia, para mantener la sensación del gusto.
o   Hacer ejercicio, ya que la actividad física favorece la digestión y estimula el apetito.
o   Beba entre 1 y 2.5 litros de agua al día, si su médico no se lo niega, para mantener la boca húmeda y mantener el apetito.
o   Coma verduras verdes, para así evitar el estreñimiento que usualmente reduce el apetito.
o   Dejar de fumar.
o   Visite a su médico para identificar problemas en el gusto.


 Referencia:

- Ministerio de la Mujer y Desarrollo social Dirección de personas adultas mayores. (2008). Autocuidado de los sentidos en las personas adultas mayores. Peru: Graficas Ausangate. 

Autocuidado de la audición

El oído es otro de nuestros sentidos principales e importante, ya que el nos ayuda a comunicarnos con los demás a través de la comunicación, oir y hablar con otros. Se dice que los mayores de 60 años tiene un 38% menos de audición y lo mayores de 85 un 60 % menos.

Usualmente la disminución y problemas de la audición en el adulto mayor son referidos por la familia, quienes se percatan, más rápido que el mismo adulto mayor. Los cambios normales que se presentan en la audición del adulto mayor son la presbiacusia (pérdida progresiva de la audición) y  el taponamiento de cerumen.

Que los cambios normales de la audición sean leves o lentos, o que sean graves y rápidamente progresivos, depende de evitar a lo largo de su vida las siguientes situación, diabetes, sífilis, otitis supurada, lesiones por traumatismo craneano, trabajar en lugares con alta contaminación sonora, consumir medicamentes como los diuréticos.

Para tener un correcto cuidado de la audición en el adulto mayor, lo adecuado sería seguir las siguientes recomendaciones:

o   Evitar exponerse a ruidos
o   Evitar usar audífonos con música a volumen alto.
o   Limpiar el oído con mucho cuidado.
o   Si desea extraer cerumen acuda a una persona entrenada para eso, y así evitar complicaciones.
o   Acuda al especialista para evaluar como escucha y ver si necesita tratamiento.
o   Si padece des sordera, considera la opción de usar audífonos especiales para oír mejor.
o   No se aplique gotas al oído sin autorización del médico.
o   Siempre este motivado para conversar, dialogar y participar.
o   Si tiene dificultades para oír dígaselo a los demás, para que le hablen más fuerte o más despacio para que lo entiendan.

Referencia:

- Ministerio de la Mujer y Desarrollo social Dirección de personas adultas mayores. (2008). Autocuidado de los sentidos en las personas adultas mayores. Peru: Graficas Ausangate. 

Autocuidado de la visión

Visión es el sentido más importante que nos orienta en el mundo, por tanto es el órgano que nos permite saber a partir de imágenes lo que está presente en el mundo y donde. Permitiendo así que nos relacionemos con el mundo y los demás de una manera eficaz.

Por ser este órgano sensitivo tan importante para la persona, cuando esta lega a su edad adulta mayor, la pérdida o disminución de la visión se vuelve una consecuencia del envejecimiento. Dentro de estos cambios normales en toda persona anciana, encontramos: disminución de la visión o visión borrosa y la necesidad del uso de lentes para leer o coser o para ver de lejos, resequedad en los ojos, parpados débiles y pesados, presenta dificultad para diferencias colores, hipersensibilidad a la luz y el resplandor y disminución de la adaptación a la oscuridad.

Estos cambios normales de la visión en el envejecimiento, originan el debilitamiento de la visión, es decir lo vuelve más vulnerable, motivo por el cual se puede generar problemas de la visión como cataras, que es el problemas más común en adultos mayores, glaucoma y degeneración macular. Para evitar que la visión se desgaste tanto o demasiado rápido, es necesario evitar demasiada exposición al sol, fumar, mala nutrición, infecciones del ojo y enfermedades crónicas (presión alta y diabetes) , ya que al tener una buena calidad de vida ayudas a que el envejecimiento solo genere cambios normales y no enfermedades.

·        Para cuidar al adulto mayor y su visión, sería bueno seguir las siguientes reglas de autocuidado:
·        Consultar al oftalmólogo periódicamente.

·        Evitar cambios bruscos de la oscuridad a la luz.
·      Iluminar adecuadamente la casa, sobre todo el dormitorio, baño y el pasadizo, dejar una luz tenue , que ayude al adulto mayor a orientarse, para así evitar caídas.
·        Evitar dejar cosas en medio del camino, que podría generar caídas.
·        Mantenga sus lentes limpios y protegidos, guárdelos en un mismo sitio para evitar olvidos o pérdidas.
·        Use correctamente las gotas artificiales y los medicamentos para la vista, nunca se auto medique.
·        Las habitaciones deben estar pintadas con colores que le permitan ver las cosas fácilmente.
·        Usar sombreros,  gorra o lentes si se va a exponer al sol.
·        Utilice una buena luz cuando vaya a leer o a realizar trabajos manuales
·        Exprese lo que siente por la alteración de su vista.
·        No se frote los ojos y lávese las manos antes de tocárselos.
·        Si conduce, evite manejar de noche, días de lluvia, y tramos largos.
·        Evite los resplandores (luz de los autos, eclipses, etc.)
·        No intente sacarse algo del ojo usted mismo.
·        Solo use lentes recetados por su oftalmólogo.

Ministerio de la Mujer y Desarrollo social Dirección de personas adultas mayores. (2008). Autocuidado de los sentidos en las personas adultas mayores. Peru: Graficas Ausangate. 


miércoles, 15 de octubre de 2014

El envejecimiento perceptivo en adultos mayores

Cuando hablamos de envejecimiento perceptivo, nos referimos al envejecimiento o deterioro de las capacidades sensoriales y por ende perceptivas en los adultos mayores, que muchas veces limitan sus actividades, reconocimiento de objetos, sonidos , olores y sensaciones externos a la persona , limitando así muchas veces la adquisición de nuevos conocimientos.

El envejecimiento perceptivo es muy diferente en cada adulto mayor, ya que depende del estilo de vida que este haya llevado a lo largo de los años, y el cuidado a su salud que haya tenido.

En cuantos a las modalidades sensoriales  que se pierde con mayor extensión en la adultez mayor encontramos la visión y la audición, en los cuales puede sufrir disfunciones o deterioro, que causan en el anciano consecuencias psicológicas y sociales graves, ya que las personas se ven limitadas al realizar sus actividades diarias, como las que hacían antes, perdiendo así su autonomía e independencia, presentando problemas de adaptabilidad. Estas dos perdidas sensoriales suelen ser las causantes del decremento o disminución general del funcionamiento de las actividades intelectuales en las personas mayores.



Otras modalidades sensoriales como el olfato y el gusto no se ven muy afectadas. En el caso del gusto la sensibilidad al sabor aumenta en el envejecimiento, es decir, se da una fuerte concentración del sabor, probablemente por esto muchos adultos mayores tienden a salar o endulzar un poco más sus alimentos. En el caso del olfato este permanece estable, hasta los 60 años, después de esta edad empieza un decremento, que varía según los individuos y el tipo de olores.

En cuanto al sentido del tacto, se sabe que en los adultos mayores se disminuye las sensibilidades, en la palma de las manos y en la planta de los pies, por eso hay que tener mucho cuidado con los abuelos, porque se pueden quemar y no sentir el dolor en ese momento, pero si posteriormente, siempre hay que mantenernos vigilantes. Los otros que vería es la sensibilidad al calor y al frio.

Estos deterioros perceptivos durante el envejecimiento, pueden originar en el adulto mayor riesgos de sufrir caídas, y también incidencia negativa en las relaciones que el sujeto establece con su entorno próximo y en la realización de sus actividades de la vida diaria, como son el aseo personal, limpieza, ver televisión, leer libros, cocinar, entre otros. Estos cambios también repercuten desfavorablemente en la adaptación del adulto mayor, desarrollo de estados de ansiedad, depresión, pérdida de autoestima, y sentimientos de aislamiento y soledad, incidiendo negativamente también sobre la estimulación cognitiva. En los posteriores post profundizare mas sobre este tema, para mayor entendimiento de todos.

Referencia: 

Muños, J. (2002). Psicología del envejecimiento. Madrid: Pirámide.

domingo, 12 de octubre de 2014

Decrementos de la memoria en adultos mayores

Cuando hablamos de memoria, es importante primero saber que existen diferentes tipos de memoria, o mejor dicho no existe una sola memoria, sino que existen varias memorias, de las cuales, cada una tiene una función especifica mnésica, en la vida de la persona.

A manera de conocimiento general mencionara cada tipo de memoria y de que se encarga cada uno, para así posteriormente indicar cuales son las memorias que se disminuye en un envejecimiento normal y cuales se mantienen igual. Dentro de los tipos de memoria encontramos:

- La memoria sensorial: este tipo de memoria se refiere a la actividad de retención instantánea de los efectos sensoriales provocados por estímulos externos, por ejemplo el sabor de la gaseosa coca cola.

- La memoria a corto plazo o de trabajo:  encargada de almacenar la información trascurrida a lo largo de un día, ésta información suele representar la actividad diaria. La duración de ésta suele corresponder a un breve periodo de tiempo, un par de minutos, por ejemplo cuando queremos anotar una dirección en un papel, generalmente después de haber anotado el registro de la información suele ser borrado. Este tipo de memoria está limitado en la cantidad de información que puede almacenarse, dependiendo de la capacidad de cada persona.

- La memoria a largo plazo: es aquella memoria en la que se encuentran almacenados todos los conocimientos, recuerdos, habilidades, información sobre el funcionamiento de los procesos cognitivos, entre otros.

- La memoria episódica: es aquella memoria que almacena hechos y acontecimientos que han ocurrido a lo largo de la vida de cada individuo (nacimiento de hijos, muerte de un ser querido, entre otros.

- La memoria semántica: es aquella memoria que se encarga de recuperar hechos y conceptos aprendidos durante la vida, sin ser necesario saber cuándo los adquirimos, por ejemplo el lenguaje, el idioma, datos geográficos, reconocimiento del significado de palabras y otros.

- La memoria explicita: es la memoria que aparece cuando la persona, quiere evocar de forma voluntaria y consiente, alguna información ya guardada anteriormente.

- La memoria implícita o procedimental: es la memoria que aparece sin que intervenga conscientemente la intencionalidad de recordar del sujeto, es decir la información aprendida aparece sola, de forma inconsciente.

- La memoria discursiva: es aquella memoria que tiene la capacidad para recordar información que se ha leído o escuchado.

- Matamemoria: es el conjunto de conocimientos, creencias y actitudes que la persona tiene sobre el funcionamiento de sus procesos mnesicos.

Como mencione anteriormente no todas las actividades mnésicas se ven afectadas por el transcurso del tiempo, las actividades en las que operan los procesos automáticos, como la memoria a largo plazo ,la memoria implícita, la memoria procedimental, memoria semántica, quedan intactas con el transcurso de los años.

A través de esta breve explicación, podemos concluir que la típica premisa “a mayor edad, menor memoria”, es totalmente falso, ya que muchas de nuestras memorias se mantienen intactas, y las que no se mantiene intactas,  solo se disminuyen, en cierta medida y no en su totalidad, y estas pueden ser conservadas y en el mejor de los casos mejoradas a través de la aplicación de estrategias de recuerdo y memoria, para buscar una mejor calidad de vida del adulto mayor en cuestión.


REFERENCIA: 

- Muños, J. (2002). Psicología del envejecimiento. Madrid: Pirámide.

La personalidad en los adultos mayores: ¿cambia o no cambia?

La personalidad son los comportamientos y reacciones repetitivas que tiene las personas frente a la resolución de problemas en su vida, estos comportamientos se forman a lo largo de la vida, es decir la personalidad se forma desde que nacemos, y se establece generalmente hasta los 30 años, edad en la que ya tienes tu personalidad consolidada.

Algunos investigadores afirman que la personalidad no cambia, ya que es una continuidad de las etapas anteriores, porque los rasgos de la personalidad permaneces estables a lo largo del ciclo vital. (Muños, 2002). Mientras que otros afirman que si hay cambios, ya que el individuo tiende a replegarse y mantener una actitud pasiva.

Algunos mencionan que la autoestima aumenta con la edad, ya que, el autoconcepto  aumenta en la medida en que la persona tiene más libertad para adoptar su rol, dado que, durante este periodo existen menos exigencias sociales, sin embargo esto no siempre sucede, ya que depende de la cultura, rol en la familia, y el trato que reciba cada adulto mayor.

Un rasgo que si se ha demostrado que se da en adultos mayores, modificando algunas veces,  la personalidad de algunos adultos mayores, este rasgo es la introversión, este rasgo aumente debido a que , los adultos mayores tiende a replegarse hacia su mundo interno con mayor intensidad, las personas se tornan más precavidas, menos impulsivas, protegiéndose más del mundo externo.

Desde mi punto de vista y lo leído sobre el tema, puedo concluir que la personalidad permanece constante hasta en los adultos mayores, pero pasa por pequeños cambios, debido a los decrementos que trae consigo el envejecimiento, como el debilitamiento del cuerpo, disminución de la visión y audición y otros, que pueden ocasionar que nuestros adultos mayores, prefieran estar solos, dando paso,  ahí, a la introversión, variable ya muy estudiada en los adultos mayores. Cabe resaltar que estos cambios se darán de acuerdo a como cada individuo perciba su entorno y así mismo, por ende el adulto mayor; será el único que decida si es necesario cambiar su forma de ser (personalidad) o si debe mantenerse como hasta ahora.



Referencia:

- Muños, J. (2002). Psicología del envejecimiento. Madrid: Pirámide

sábado, 11 de octubre de 2014

El síndrome de la abuela esclava

Las mujeres esclavas o abuelas esclavas son aquellas que cuida a sus nietos o familiares enfermos de forma sistemática, tiene excesiva responsabilidades familiares que exceden sus capacidades, estas mujeres no tiene libertad para tomar decisiones, no disfrutan de su tiempo libre como ellas quisieran, apenas tienen relaciones sociales, usualmente son mujeres que por cuestiones culturales y familiares se sienten obligadas a asumir demasiadas responsabilidades, por ende la mayoría de abuelas tiene miedo a quejarse y desobligarse de las actividades que actualmente realizan, así sea una carga por miedo a las represalias familiares y al ser maltratadas.

Este síndrome es una enfermedad grave, que afecta a mujeres desde la adultez tardía hasta la adultez mayor, que se encuentran  sometidas a una sobrecarga física y emocional y que origina graves y progresivos desequilibrios, tanto somáticos como psíquicos.

Dentro de las manifestaciones físicas que presentan las abuelas con este síndrome tenemos: hipertensión arterial, diabetes, sofocos, taquicardias, dificultad para respirar, mareos, hormigueos, desvanecimientos, cansancio que se puede manifestar como debilidad y decaimiento, caídas fortuitas entre otros. También presenta manifestaciones emocionales como: malestar general, disconfort, ansiedad, tristeza, desanimo, falta de motivación, sentimientos de culpa por su malestar, y en momentos de crisis piensan en el suicidio como única solución.

Es un fenómeno muy frecuente en nuestra sociedad, sobre todo por ser una obligación cultural y la falta de recursos económicos, entre los factores que predisponen este síndrome tenemos: realización de trabajos o actividades extra domésticas, además de sus obligaciones de ama de casa, cuidado de nietos, familia numerosa, tener familiares incapacitados o enfermos a su cargo, acumulación de obligaciones, entre otros. Este síndrome es reconocido por la organización mundial de la salud como maltratos hacia la mujer y es importante de tratar desde mi punto de vista ya que provoca deterioro de la calidad de vida personal  y el entorno familiar, siendo así para las adultas mayores potencialmente mortal.


Este síndrome es un problema con un diagnostico difícil, debido a que tanto la paciente como la familia, niegan la existencia de este problema de sobrecarga física y emocional, la adulta mayor cree que puede con todo y piensa que sus malestares se debe a otra cosa. El tratamiento de esta enfermedad consiste en liberar a la abuela de cargas, buscar un equilibrio entre sus capacidades y responsabilidades, y ayudarlas a reconocer sus límites tanto físicos como emocionales. Es importante tener en cuenta este post, y dialogar con sus mamas o abuelas sobre este tipo de temas importantes para su salud mental y física.


Guijarro, A. (2001). El síndrome de la abuela esclava. Recuperado de: 

“Abuelas o madres por segunda vez, cuidadora de nietos”

Llegar a ser un adulto mayor es convertirse en abuelo, sin embargo esto no significa para nada que la vida será más placentera, ya que todo depende de los factores económicos y sociales actuales en el que se encuentra la persona y el soporte familiar que tenga, puede convertirse en una etapa de placer o en  una etapa de más responsabilidades, trabajo y de deterioro agresivo de la salud. Pero en el caso de las mujeres la situación es completamente diferente ya que, se encarga de  cuidar a los nietos, al esposo, encargarse de la casa, ir de compras, pagar los servicios básicos, son tareas que pasan como comunes, pero en realidad no lo son porque limitan la posibilidad de realizar su vida a plenitud y vivir en calidad.

Cuidar a los nietos es un fenómeno que crece cada vez más, sobre todo en la clase media, donde los padres trabajan, y no les queda tiempo para sus hijos. Para los abuelos esta actividad tiene aspectos positivos y negativos, al principio es una tarea placentera, voluntaria y al inicio ocasional, para sentirse útiles, logrando a la ves mayor integración familiar y autoestima, pero con el paso del tiempo esto puede convertirse en una carga, una ‘obligación’ no remunerada, no deseada y no retribuida.

Según: La psicóloga Diana Resnicoff explica cómo hay abuelas que llegan a este punto. “Empiezan a cuidar al nieto con mucho gusto, pero con el paso del tiempo sienten que sus vidas giran en torno al chico y no pueden disponer de su tiempo: van postergando cosas, cursos, salidas, clases de gimnasia, consultas médicas. De esta manera, ese rol que al principio fue placentero termina siendo una carga. Y todo lo que no se puede decir con palabras lo dice el cuerpo: fatiga, cansancio, depresión”.

Existe una serie de estudios internacionales que demuestran lo estresante que puede ser la tarea de cuidar nietos. El día a día, especialmente cuando los nietos son muy pequeños, puede resultar extenuante y provocar malestar en el sueño y mayor exposición a enfermedades en el adulto mayor. En estas investigaciones se ha evidenciado, que enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial, el síndrome depresivo y el insomnio son más frecuentes en ancianos que cuidan a sus nietos que en aquellos que no lo hacen con regularidad.



La relación entre los padres de los niños cuidados por sus abuelos y los nietos mismos, puede originar también tensiones generacionales, ya que;  la diferencia generacional marca una distancia entre jóvenes y abuelos, dificultando las posibilidades de que los ancianos se involucren en el proceso de enseñanza-aprendizaje de sus nietos y también complica las modalidades de negociar la disciplina, por ende , muchas veces los abuelos no corrigen conductas, causando esto futuras malas conductas de menor, creando situaciones de celos y conflictos, con los padres de los niños (problemas entre padres).

http://gerontologia.org/portal/information/showInformation.php?idinfo=3079
http://www.telegrafo.com.ec/palabra-mayor/item/abuelos-cuidadores-por-placer-u-obligacion.html

jueves, 2 de octubre de 2014

Síndrome de Diógenes





Es un trastorno del comportamiento que generalmente afecta a personas mayores que viven solas y se caracteriza por la negligencia y el total abandono personal y social y el aislamiento voluntario en el hogar. Está agravado en su gran mayoría por la acumulación de grandes cantidades de dinero, de basura o de desperdicios domésticos. 


La padecen  por lo general son personas que se sienten solas, o no han superado la muerte de un cónyuge o familiar muy cercano, o presentan cuadros depresivos o han sido sometidos a un gran  tipo estrés de emocional como el sentirse rechazados por parientes, o la soledad. Hay casos en que la necesidad económica puede alentar ese proceso, pero no es un factor clave, ya que se conocen casos de síndromes de Diógenes con un nivel socioeconómico alto y carreras profesionales. Es en definitiva una enfermedad social, ya que es la soledad la que inicia el proceso de ese trastorno.

Hay especialistas que reconocen cinco rasgos de conducta para identificar el síndrome de Diógenes. La presencia de dos o más de ellos les permite pensar en que pueda haber un cuadro de síndrome de Diógenes y la presencia de cuatro o cinco se trataría de enfermos graves con riesgo de muerte. Esos rasgos son:

1.- Aislamiento social con tendencia a rehuir de la gente o de situaciones de comunicación.
2.- Reclusión voluntaria en el domicilio al que se aferran por muy ventajosas que sean las alternativas de acogida que se les ofrezcan.
3.- Descuido en la higiene y en la alimentación. En el cuidado de la salud, en la limpieza y orden del hogar.
4.- Reacción de pobreza imaginaria (llamado también ‘síndrome de la miseria senil’), que lleva a acumular no sólo dinero, sino, también objetos de diferente índole (incluida basura).

5.- Rechazo de las ayudas sociales o familiares y la tendencia a volver a sus hábitos de vida después de una temporada de acogida o apoyo externo.

Así que es tiempo de prestar atención a estos rasgos, y a nuestros adultos mayores, por que el sentimiento de soledad en ellos, puede repercutir mucho en su salud física y mental.


http://www.lineaysalud.com/tercera-edad/154-el-sindrome-de-diogenes.html