Llegar a ser un adulto
mayor es convertirse en abuelo, sin embargo esto no significa para nada que la
vida será más placentera, ya que todo depende de los factores económicos y
sociales actuales en el que se encuentra la persona y el soporte familiar que
tenga, puede convertirse en una etapa de placer o en una etapa de más responsabilidades, trabajo y
de deterioro agresivo de la salud. Pero en el caso de las mujeres la situación
es completamente diferente ya que, se encarga de cuidar a los nietos, al esposo, encargarse de
la casa, ir de compras, pagar los servicios básicos, son tareas que pasan como
comunes, pero en realidad no lo son porque limitan la posibilidad de realizar
su vida a plenitud y vivir en calidad.
Cuidar a los nietos es
un fenómeno que crece cada vez más, sobre todo en la clase media, donde los
padres trabajan, y no les queda tiempo para sus hijos. Para los abuelos esta
actividad tiene aspectos positivos y negativos, al principio es una tarea
placentera, voluntaria y al inicio ocasional, para sentirse útiles, logrando a
la ves mayor integración familiar y autoestima, pero con el paso del tiempo esto
puede convertirse en una carga, una ‘obligación’ no remunerada, no deseada y no
retribuida.
Según:
La
psicóloga Diana Resnicoff explica cómo hay abuelas que llegan a este punto.
“Empiezan a cuidar al nieto con mucho gusto, pero con el paso del tiempo
sienten que sus vidas giran en torno al chico y no pueden disponer de su tiempo:
van postergando cosas, cursos, salidas, clases de gimnasia, consultas médicas.
De esta manera, ese rol que al principio fue placentero termina siendo una
carga. Y todo lo que no se puede decir con palabras lo dice el cuerpo: fatiga,
cansancio, depresión”.
Existe una serie de
estudios internacionales que demuestran lo estresante que puede ser la tarea de
cuidar nietos. El día a día, especialmente cuando los nietos son muy pequeños,
puede resultar extenuante y provocar malestar en el sueño y mayor exposición a
enfermedades en el adulto mayor. En estas investigaciones se ha evidenciado,
que enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial, el síndrome
depresivo y el insomnio son más frecuentes en ancianos que cuidan a sus nietos
que en aquellos que no lo hacen con regularidad.
La relación entre los
padres de los niños cuidados por sus abuelos y los nietos mismos, puede
originar también tensiones generacionales, ya que; la diferencia generacional marca una distancia
entre jóvenes y abuelos, dificultando las posibilidades de que los ancianos se
involucren en el proceso de enseñanza-aprendizaje de sus nietos y también
complica las modalidades de negociar la disciplina, por ende , muchas veces los
abuelos no corrigen conductas, causando esto futuras malas conductas de menor,
creando situaciones de celos y conflictos, con los padres de los niños
(problemas entre padres).
http://gerontologia.org/portal/information/showInformation.php?idinfo=3079
http://www.telegrafo.com.ec/palabra-mayor/item/abuelos-cuidadores-por-placer-u-obligacion.html
http://gerontologia.org/portal/information/showInformation.php?idinfo=3079
http://www.telegrafo.com.ec/palabra-mayor/item/abuelos-cuidadores-por-placer-u-obligacion.html

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