miércoles, 15 de octubre de 2014

El envejecimiento perceptivo en adultos mayores

Cuando hablamos de envejecimiento perceptivo, nos referimos al envejecimiento o deterioro de las capacidades sensoriales y por ende perceptivas en los adultos mayores, que muchas veces limitan sus actividades, reconocimiento de objetos, sonidos , olores y sensaciones externos a la persona , limitando así muchas veces la adquisición de nuevos conocimientos.

El envejecimiento perceptivo es muy diferente en cada adulto mayor, ya que depende del estilo de vida que este haya llevado a lo largo de los años, y el cuidado a su salud que haya tenido.

En cuantos a las modalidades sensoriales  que se pierde con mayor extensión en la adultez mayor encontramos la visión y la audición, en los cuales puede sufrir disfunciones o deterioro, que causan en el anciano consecuencias psicológicas y sociales graves, ya que las personas se ven limitadas al realizar sus actividades diarias, como las que hacían antes, perdiendo así su autonomía e independencia, presentando problemas de adaptabilidad. Estas dos perdidas sensoriales suelen ser las causantes del decremento o disminución general del funcionamiento de las actividades intelectuales en las personas mayores.



Otras modalidades sensoriales como el olfato y el gusto no se ven muy afectadas. En el caso del gusto la sensibilidad al sabor aumenta en el envejecimiento, es decir, se da una fuerte concentración del sabor, probablemente por esto muchos adultos mayores tienden a salar o endulzar un poco más sus alimentos. En el caso del olfato este permanece estable, hasta los 60 años, después de esta edad empieza un decremento, que varía según los individuos y el tipo de olores.

En cuanto al sentido del tacto, se sabe que en los adultos mayores se disminuye las sensibilidades, en la palma de las manos y en la planta de los pies, por eso hay que tener mucho cuidado con los abuelos, porque se pueden quemar y no sentir el dolor en ese momento, pero si posteriormente, siempre hay que mantenernos vigilantes. Los otros que vería es la sensibilidad al calor y al frio.

Estos deterioros perceptivos durante el envejecimiento, pueden originar en el adulto mayor riesgos de sufrir caídas, y también incidencia negativa en las relaciones que el sujeto establece con su entorno próximo y en la realización de sus actividades de la vida diaria, como son el aseo personal, limpieza, ver televisión, leer libros, cocinar, entre otros. Estos cambios también repercuten desfavorablemente en la adaptación del adulto mayor, desarrollo de estados de ansiedad, depresión, pérdida de autoestima, y sentimientos de aislamiento y soledad, incidiendo negativamente también sobre la estimulación cognitiva. En los posteriores post profundizare mas sobre este tema, para mayor entendimiento de todos.

Referencia: 

Muños, J. (2002). Psicología del envejecimiento. Madrid: Pirámide.

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